Decisión equivocada
Fue como si la memoria se fuera de un día para otro, como si un "choro" saliera de la casa con la bolsa llena o una simple chispa convirtiera una ruma de papeles en cenizas. Y con la impotencia de no hacer nada para remediar la situación y peor aún, prácticamente empezar de cero. Es como si se hubiese ido inclusive parte de la vida misma, para no volver (quizás) jamás.
Como simple recuerdo quedaron tantas conversaciones, cada una con su propia historia distinta. Planes para salir con los muchachos, consejos de patas y hasta una que otra discusión que, en el peor de los casos, pudo irse de las manos. Asimismo, debates alturados sobre un tema específico o simplemente chacota, por haber confianza entre uno y otro y no ser un tema de relevancia.
También desaparecieron una que otra imagen motivacional y datos de interés particular e incluso profesional. Al no tener cerca a ciertas personas, algunas voces melodiosas y dulces también se "esfumaron", además de alguna foto o video agradable a la vista, por el paisaje o la persona misma. Pero como no todo podía ser malo, con todo lo mencionado se fueron otras cosas que solamente hacían bulto y que difícilmente hubieran servido en el futuro.
¿Por qué todo esto? Por ponerle "no acepto" a la opción de recuperar los chats de Whatsapp. Así, cantidad de archivos se perdieron para siempre, y solamente quedó una pequeña parte: los que guardé en el celular. Lección aprendida.
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