Por qué escribo

Aprendí a escribir cerca de los cinco años. Desde entonces ya no paré (?). Era lo que se llamaba Aprestamiento, cuando estudiaba en aquel recordado nido que estaba a la vuelta de la casa y que hoy no existe. En noviembre de ese año me animé a escribir algo más "elaborado". Lamentablemente (hasta donde sé) el cuaderno en el que lo hice se perdió. Pero para ese entonces dibujaba más de lo que escribía.

Con el tiempo aprendí a manejar la computadora. Veía a una tía escribir por esos días y me parecía que iba demasiado rápido. Pasaron los años y ahora yo soy el que va a esa velocidad. El proceso "duró" bastante, sea en el colegio o en la casa, y ahora con el celular y a veces en una laptop.

Luego del repaso de cómo empezó la historia, ahora viene el por qué. Aunque por años tuve más facilidad para hablar que para escribir, con el tiempo la brecha como que se acortó. Por años escribía cuando tenía que cumplir con tareas, en la que había que redactar y además de ello procurar que la letra se entendiera. Fue así como fui mejorando la caligrafía. Había letras que se entendían y otras que no, viendo de reojo a las de los muchachos. Había ocasiones en las que las ideas no salían y se perdía tiempo, pero de un momento a otro estas aparecían de la nada y salía un escrito interesante. Esto último en cuanto a la universidad.

Primero escribía con lápiz y con bicolor. A partir de Tercero de Primaria apareció el lapicero (rojo), y en Secundaria ya era puro lapicero, aunque ya llevaba tiempo de usar el boli o la pluma (como le dicen en otros lugares) para escribir como quien hacía hora, una vez hechas mis tareas. En estos días lo sigo haciendo, además de usar los dedos frente a la PC.

Había veces que escribía de más, pero lo hacía para salir bien librado de algún tema. Es lo que se llamaría  "meter floro", en busca de ese puntito extra y así sacar una buena nota. Hoy ya no hago eso. Si hay mucho de qué hablar, pues ahí me despacho a mi gusto, de otra forma no. Además, también escribo para no perder el ritmo y estar de la mano con la ortografía y redacción, para lo cual evito ser repetitivo, inventar palabras o darle otras funciones a los signos.

Es por esta razón que fundé el blog hace unos 13 años, con la consigna de expresar mediante la escritura las vivencias de uno. Luego de un largo receso lo retomamos y desde hace un tiempo hemos procurado mayor regularidad. Partidos de fútbol, paseos diversos, opinión de algún tema (que me guste o interese), todo queda plasmado aquí. Y pensando a futuro, si algún día empezara a perder la memoria o quisiera recordar cómo fue tal día, pues puedo darme una vuelta por acá.

Y pensando como Don Pésimo (de vez en cuando invoco (?) a este personaje), si algún día perdiera la movilidad de mis manos (sobre todo la derecha) sería casi como morir. No tendría como expresar mis ideas o mis recuerdos mediante la escritura. Pero mejor dejarlo ahí, mientras tanto, a seguir escribiendo. Esto es de lo que más me gusta hacer.

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