Por demolición

El otro día hacía la ruta desde la casa hacia una bodega cercana, y a punto de llegar reparé en una demolida. El detalle hubiese pasado desapercibido de no haber sido porque hace años funcionaba ahí un ciber. En aquel local conocí el internet y mandé mis primeros e-mails, por lo que se podría decir que, aunque ya no funcionaba hacía años, se fue una pequeña parte de mis vivencias.

Como esta no son pocas las casas que terminaron hechas escombros en los últimos años. Con ello se van también las historias de quienes vivieron ahí por mucho tiempo, por A o B, ellos tuvieron que dejar el barrio para hacer sus vidas en otro lugar.

En lo que tengo de vida nunca me he movido de mi barrio. Sin ir tan lejos, en la manzana misma ha habido más de un movimiento en cuanto a las viviendas. En el mismo lugar en el que fueron construidas casas de dos pisos hoy se erigen edificios altos, como parte del boom inmobiliario (?) que vive el barrio. Si años antes pasabas por ahí encontrabas a los vecinos y ellos te pasaban la voz, hoy los que viven ahí ni te saludan. El vecino original o se mudó lejos (a otro distrito o incluso otro país) o se murió. No es igual, como suelo decir.

Las casas de esquina (a diferencia de los casos anteriores) son otro tema. Pasabas un día y a la semana siguiente unos obreros con su maquinaria ya estaban realizando las labores de demolición. Con el pasar de los meses ya se veía la estructura que serviría de vivienda a otras familias recién llegadas. Incluso alguna de ellas fue "despedida" con una reunión con un toque festivo.

Pero la que más me dolió fue la desaparición del lugar en el que empecé mis estudios. Pasó el tiempo, solía pasar por ahí (por quedar muy cerca de la casa), hasta que me di con la noticia de que iba a cerrar, pero la cosa no quedó ahí. Poco después, llegó el mazazo: el otrora nido pasaba a convertirse en otro edificio de departamentos, construido de cero y sin tiempo para una despedida real. Me faltó poco para llorar, pese a lo borroso de los recuerdos. Ello era tema para un posteo que debí sacar tiempo antes, incluso ya tenía un borrador, pero quizás se perdió. Por eso habrá que buscarlo bien y de ahí encontrar un huequito para que salga en el blog.

Y así como va la cosa esta figura pareciera ser una constante. Los vecinos que se quedan, se van y por A o B tienen que hacer su vida en otro lugar, con el precio de dejar atrás la que por años fue su casa.

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